Amaya es mujer, madre y empresaria. Su vida era una carrera constante: dirigir su empresa, estar presente para sus hijos y no fallar en nada. Pero ese “rendir siempre al máximo” empezó a pasarle factura. Sentía que el tiempo nunca alcanzaba y que la balanza entre trabajo y vida personal se inclinaba cada vez más hacia el deber.
Cuando comenzó el «Programa de Entrenamiento Emocional de Gestión del Tiempo» con Elena Génave, su objetivo era claro: recuperar su tiempo sin perder autoridad. Hoy, Amaya vive una transformación tangible: ha aprendido a organizar su energía, no solo su agenda, ha ganado horas reales de vida y disfruta de su negocio con una mirada mucho más consciente.
Por contradictorio que parezca, ahora que se dedica más tiempo a sí misma, tiene más tiempo para los suyos. Su liderazgo es más sereno, su mente más enfocada y su vida mucho más plena.
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